Free Shoutcast HostingRadio Stream Hosting

Julio en breve


 
Semblanza

Hablar de un grande en pocas palabras es rico reto que asumimos con entusiasmo así:

El guayaquileño Julio Alfredo Jaramillo Laurido -hijo de la afroguayaquileña Apolonia “Polita” Laurido Cáceres de Jaramillo, ayudante de enfermería, y el mestizo serrano (Machachi, Pichincha), Juan Pantaleón Jaramillo Erazo, marmolista (hacía lápidas)- nació un día como hoy primero de octubre, en 1935, cuando la familia vivía en una humilde vivienda de las calles Gómez Rendón y Villavicencio.  Después de él nació su hermana María, que murió a corta edad.  Y el 2 de abril de 1941, mientras le hacia una cruz de mármol para la tumba de su hija, Juan Pantaleón murió víctima de un accidente laboral.  

 

Desde niño, Julio incursionó en el canto animado por la vocación de su hermano mayor Pepe.  Su primera grabación fue en 1952, cantando la marcha popular Nuestro líderpara Carlos Guevara Moreno, líder de la tienda política Concentración de Fuerzas Populares (CFP), con la producción de doce copias, por lo que le pagaron trescientos sucres.

En 1955 grabó a dúo con la ya profesional cantante Fresia Saavedra (que sería madre de la también cantante Hilda Murillo) el yaraví Mi madre querida (de Alberto Guillén Navarro) y el pasillo Mi corazón (del manabita Gonzalo Vera Santos).  El mismo año grabó a dúo con el compositor y cantante Carlos Rubira Infante el pasillo Esposa, de la autoría de éste.

Su carrera profesional se inició efectivamente en 1956 cuando hizo su versión del vals peruano Fatalidad (Juan Sixto Prieto-Laureano Martínez Smart) que ya era éxito consagrado por el fluminense (Vinces, provincia de Los Ríos) Olimpo León Cárdenas Moreira, radicado en Colombia y aclamado tanto en ese país como en su patria y Perú.  Con un estilo evidentemente parecido, Julio logró cautivar el interés primero del público guayaquileño, luego del costeño ecuatoriano y después del peruano y el colombiano.  Con el paso del tiempo, llegó a ser su canción emblemática.

Hasta que grabó el bolero Nuestro juramento, originalmente una criolla creada por el puertorriqueño Benito de Jesús.  Un guitarrista amigo de Julio, cinco años mayor que él, el guitarrista y joyero cuencano Rosalino Quintero Castro, con cuyo conjunto de cuerdas (Sergio Bedoya y Juan Ruiz, guitarras, y Carlos Silva Pareja, contrabajo) ya había grabado Fatalidad, transportó la composición a compases de bolero, añadiéndole su toque original: un estribillo en requinto que ahora es sello inconfundible de la que entonces y hasta siempre se estableció como su canción emblemática.  Tanto así que suele repetirse el error de confundirla (en el decir, porque oyéndola, no tiene nada que ver) con un pasillo ecuatoriano.  Nuestro juramento es un bolero compuesto como criolla por el boricua Benito de Jesús Negrón (exintegrante del Trío Vegabajeño y autor, además, de La copa rota y Sigamos pecando).

Luego de una serie de grabaciones, donde incluyó varios “tangoleros” (tangos transportados a compases de bolero), creció la popularidad de Julio hasta convertirse en fama.  Ésta lo llevó de gira por Colombia, Venezuela y Perú y después por Argentina y Uruguay.  Fue en éste país donde el público (y la prensa uruguaya se hizo eco)  lo llamó “Míster Juramento”.

Su fama lo hizo pasearse por los más variados escenarios de gran parte de Latinoamérica.  Se radicó en Colombia, Venezuela, Costa Rica y México, particularmente (aunque también mantuvo prolongadas estadías en otros países).  Solía grabar sin preocuparse de sus derechos de intérprete y, por ende, de las regalías: cobraba por obra terminada.  “Yo grabo, tú pagas y todos contentos”.

Una vida de excesos (en la bebida, sobre todo) lo enfermó seriamente.  A los cuarenta años de edad había perdido su dulcísima voz.  Regresó a morir a Ecuador.  Y lo consiguió el 9 de febrero de 1978 en la ciudad que lo vio nacer, Guayaquil.  Su sepelio (con velación que duró tres días) fue un suceso de movilización de masas.

Su culto popular supera generaciones.  Así, gente que no había nacido cuando él ya había muerto, se suma a los millones de seguidores que por toda América Latina y el mundo lo recuerda haciendo sonar sus canciones.

Maquilón Radio le rinde tributo en el Día Nacional del Pasillo Ecuatoriano, instituido precisamente para celebrar su natalicio, cada Primero de Octubre (¡Por favor, no diga “uno” de octubre, a menos que sea español!).-

Additional information