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Los que nombran a Horacio El Viejo

De quienes cantando los versos de Del Casti repiten el homenaje que él le hizo a su amigo entrañable, el escritor de “Un hombre y un río”, Horacio Hidrovo Velásquez, al citarlo en los versos de su poema -que en realidad es un homenaje a la tejedora manabita- hemos escuchado a Eduardo Brito Mieles, Miguel Brito Mieles, Kléver Mejía, Manuel Montes y Los del Mar, César Hernando Mendoza Bravo, Víctor Manuel Cedeño Mieles, Liliam Suárez, Tito del Salto, Kike Vega, Íder Vega, José “Pepe” Mendoza, Jorge Parreño Alcívar, Trío Vocal 3, Nachita García, Elizabeth y todos Los Hermanos Mera (Elizabeth, Daniel, Jorge e Igor), Óscar Bolívar Chávez, Kléver Vera, Alejandra García Mera (La Toquilla)...

Claudia Oñate, Gabino Espinoza, Marco y Eduardo Bermúdez Brito, Trío Sensación de Pedro Córdova y sus hijos, Vielka Sánchez y su maestro César “Chicho” Castro (quien así también se lo enseña a sus alumnos de la Academia de Música CCArte), las sopranos Katty Lopera y Sofía Cantos, Los Mentaos de la Manigua, Mariela Mendoza (hija del maestro Constantino Mendoza), y muchos más, por no decir “todo el colectivo artístico manabita” porque sí hay excepciones.

El presidente canta la plena
Pero, además, la hemos escuchado así, cantada también por personajes públicos, como el presidente Rafael Correa  quien la tiene entre sus canciones favoritas.  Y cuando la ocasión es propicia, la canta. Y cuando la canta dice, “¡Ay, quién fuera Horacio Hidrovo/con el panal de su poesía…”, así como “Pero, no, guarda silencio/ tus secretos no me digas…”.  Así lo ratificó durante su presencia como invitado especial en la celebración del 46 aniversario del Seguro Social Campesino (SSC) durante el VI Encuentro Intercultural del SSC, celebrado en el Complejo Deportivo de Picoazá, parroquia urbana de Portoviejo, el viernes 29 de agosto de 2014: Cuando el grupo de danzas de la Dirección Manabí del Ministerio de Cultura, desarrollaba una coreografía sobre Romance a una tejedora manabita, el Presidente, parado en el escenario, seguía la presentación cantando el pasillo y diciendo, donde correspondía, “¡Ay, quién fuera Horacio Hidrovo/ con el panal de su poesía!” y también “¡Pero no, guarda silencio…”.

Igual hacen el vicepresidente Jorge Glas y el canciller Ricardo Patiño. A ministros y otros funcionarios gubernamentales también le hemos oído esa inclusión: “¡Ay, quién fuera Horacio Hidrovo…!”.   Del mismo modo, la hemos escuchado en veladas musicales y actos artísticos en instituciones educativas como el Colegio Nacional Olmedo, Unidad Educativa Informática Portoviejo, Colegio Técnico Uruguay, Unidad Educativa Santo Tomás, Instituto Superior Arboleda Martínez, Escuela Tiburcio Macías, Escuela Particular Mixta Trilingüe Alborada…

Incluso, generalizando, pudiéramos decir que “todo Manabí” -queriendo significar que una amplia mayoría de (o casi todos) los manabitas- la canta de la manera que señalamos: citando a Hidrovo.  Pero hemos preferido nombrar algunos (pocos, en verdad) de los intérpretes (artistas y no) eventuales del popular pasillo.

El efecto multiplicador
Hay un detalle que quizás a algunas personas pase desapercibido.  Tiene que ver con el efecto multiplicador que tiene la repetición de la canción en actos diversos y a través de los medios de comunicación.

Así, cuando la radio transmite una canción -en nuestro caso específico Romance a una tejedora manabita- esa canción es cantada a su vez por uno u otro oyente.  Si se hace cuenta de la cantidad de personas que forman una audiencia determinada, puede tenerse una idea bastante clara del mencionado efecto.  Igual sucede durante actos artísticos: el público sigue las letras de las canciones, incluso de aquellas que no se sabe completa.

Y a las que desconoce, comienza a prestarles atención.  Y las repite.

Pese a que son escasas las ocasiones en que las radioemisoras manabitas reproducen el Romance a una tejedora manabita, cuando lo hacen transmiten versiones en las que sí se canta el verso que alude al poeta santanense.

Hasta ahora jamás hemos escuchado en la radio la versión que dice “aquel poeta” ni “el gran poeta”, en lugar de “Horacio Hidrovo”.

El caso de los coros es singular: en el coro están implicadas no solo varias voces sino, como es obvio, personas.  Y cuando el coro canta esa canción, dice “Horacio Hidrovo”, como hemos oído a coros de varias instituciones educativas y otras.

Intérpretes y personas particulares que sin ser cantantes cantan Romance a una tejedora manabita, multiplican el aprendizaje de su letra.  Eso es parte de un segmento importantísimo de la identidad: la tradición oral.-

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